29 de marzo de 2013

LA ESCLAVA FIEL - MARIA CHÉVEZ

Flores para mi Señor
Aquel que lleva rubíes perfumados en torno de la frente
Piedras
Piedras preciosas para mi Señor
Aquel que se recuesta blandamente en otomanas de jade y almíbar
Dulces para mi Señor
Aquél que  me sonríe con destellos de miel y de topacios
Ternura
Ternura y tibieza para mi Señor
Aquel que me acaricia desafiante como un faro lejano
Alas y barcos para mi Señor
Aquel que transcurre entre rojas multitudes
con gesto de walkiria y voz ensombrecida.
Odio
Odio para mi Señor
Aquel que se levanta con las fierezas de las mañanas
y altanerías de relámpagos.
Amor para mi Señor
Aquel que se apoya en las cabezas de los niños para narrar
       el porvenir.

Luz
Luz para mi Señor
Porque con él
nuestros serán los metales de la guerra
Luz
Sobre todo luz para mi Señor
Porque con él
nuestros serán los sabios manjares del ocio



OCULTA CEREMONIA


A Rafael, mi nieto recién nacido

Pienso en ti, niño amado,

y te veo durmiendo,

tranquilo, a mis costados.

Yo escribo y tú duermes.

Ninguno de los dos

necesita nada.

Dejo de escribir

para mirar el sueño

de tenerte tan cerca

de mis horas, y el sonido

de tu nombre me despierta.

Instantes donde la magia

convoca a nuestro ser para amarnos.

Oculta ceremonia,

éxtasis de saberte conmigo,

dicha ambicionada.



Y después, el mundo, las mañanas,

la vida de una mujer

que ama el misterio

de esta catedral

que es mi casa.



Morada embellecida por sombras.



Nunca podré contar

como suceden,

estos espacios de mi vida,

donde temo vivir de más.

Prendo fuego entre luces que no veo,

y convoco a los dioses a tu nacimiento

Esta manera de vivir es la poesía.

Allí te encuentro.

Allí te espero..



Lucía Serrano

26 de marzo de 2013

MAESTRO DE LOS INFIERNOS


Extraña en la soledad que vivía, esperé el crepúsculo, y enturbié con nostalgias todos los amores.
Errores tendidos sobre un lecho de olvidos, razonan a viva voz las imperfecciones.
No somos nuestros pies, ni nuestro pequeño corazoncito abatido en épocas donde los pálidos fantasmas interrumpían el caminar, para acompañar un escenario brutal y desconocido.
Siempre por nacer la primavera alrededor de turbios humores, bajo la noche negra.
Vergüenzas propias del desvío hacen amistad con los contratiempos.
Desolación que sienten las almas sin justicia.
Triunfan los olores y las bestias torturan los silencios.
Legítimo y antiguo es el temblor del salvaje, expulsado del tiempo de los abrazos y finalmente muerto en juventud.
Extraño llanto donde las cosas del mundo se alejan sangrando.
De rodillas ante ningún universo pruebo no morir.
Asusto con mi lengua el decir de los enamorados, que rechazan muy temprano la destreza del miedo.
Los monstruos no se hacen presentes. Regalan su sangre al inacabado encuentro, donde fluir será, mezclarse con otro cuerpo.
Espanto extrañado en los jardines donde jamás hubo espacio, para los que se mueren de sed.
Miserias del alma que tienen los perdidos, vuelven a desmentir la sucia pasión de las ideas, restos de los dichos.
Amor mira, sucede que esta gente abriga una esperanza sin desdicha y nosotros dos recorrimos como si fuese un abanico los restos inútiles de toda voluntad empedernida.
Sucede que toda irrealidad fue idiota, abandonada y sin sentido, restos que no cubrían las mañanas tibias del hastío.
Entregué todos los sufrimientos y desmentí cualquier inocencia.
Herido a medias, conocí la medida del espanto, la falta del miserable, el puro tiempo donde todo es desgracia.
Maestro de los infiernos, convertía al pasado en una ciudad caliente y la pluma escribía con sangre las horas quietas.

LUCIA SERRANO



5 de marzo de 2013


Aquí tenéis

                                                               Blas de Otero

Poeta español nacido en Bilbao en 1916. Recibió una formación religiosa con los jesuitas y después de terminar su bachillerato se licenció en Derecho en Valladolid. Se trasladó luego a Madrid donde se dedicó por entero a la literatura. Enfrentado con el regimen franquista estuvo exiliado en Francia y en Cuba, entre otros países. En La Habana recibió el Premio Casa de las Américas por su obra literaria. También obtuvo otros premios importantes, entre los que se cuentan: "Boscán de Poesía" en 1950, "Premio de la Crítica" en 1959 y el Fastenrath de la Real Academia en 1961. "A modo de Antología" y "Todos mis sonetos", son sus obras más representativas. Fallecido en Madrid en 1979.

                    
                              "Volví la frente. Estabas. Estuviste.
                              Esperándome siempre.
                              Detrás de una palabra
                              maravillosa, siempre"


AQUÍ TENÉIS, EN CANTO Y ALMA    poesía de Blas de Otero

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos ms versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.
                 Blas de Otero.-


EN EL PRINCIPIO

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los ojos para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.-



                               JUICIO FINAL

Yo, pecador, artista del pecado,
comido por el ansia hasta los tuétanos,
yo, tropel de esperanza y de fracasos,
estatua del dolor, firma del viento.

Yo, pecador, en fin, desesperado
de sombras y de sueños: me confieso
que soy un hombre en situación de hablaros
de la vida. Pequé. No me arrepiento.

Nací para narrar con estos labios
que barrerá la muerte un día de estos,
espléndidas caídas en picado
del bello avión aquel de carne y hueso.

Alas arriba disparó los brazos,
alardeando de tan alto invento;
plumas de níquel. Escribid despacio.
Helas aquí, hincadas en el suelo.

Este es mi sitio. Mi terreno. Campo
de aterrizaje de mis ansias. Cielo
al revés. Es mi sitio y no lo cambio
por ninguno. Caí. No me arrepiento.

Ímpetus nuevos nacerán, más altos.
Llegaré por mis pies -¿para qué os quiero?-
a la patria del hombre: al cielo raso
de sombras ésas y de sueños ésos.-


                                                               Blas de Otero





       Imágenes: pinturas del artista español Ricardo Canals Llambi (Barcelona, 1876-1931)

JUAN GELMAN - AUSENCIA DE AMOR

"El poema nada en un viento y brilla.
                              No sabe quien es hasta
                              que lo arrastran hasta aquí donde
                              seguramente morirá"


AUSENCIA DE AMOR    poesía de Juan Gelman

Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.-


UNA MUJER Y UN HOMBRE

Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.-



                                ESCRIBO EN EL OLVIDO

                               Escribo en el olvido
                               en cada fuego de la noche
                               cada rostro de ti.
                               Hay una piedra entonces
                               donde te acuesto mía,
                               ninguno la conoce,
                               he fundado pueblos en tu dulzura,
                               he sufrido esas cosas,
                               eres fuera de mí,
                               me perteneces extranjera.-


LA RUEDA

El arco o puente que va
de tu mano a la mía cuando
no se tocan, abre
una flor intermedia.
¿Qué toca, qué retoca, qué trastoca
ese vacío de las manos
solas en su fatiga?
Nace una flor, sí,
se agosta en mayo como una
equivocación de la lengua
que se equivoca, sí.
¿Por qué este horror?
En la página de nosotros mismos
tu cuerpo escribe.-


POCO SE SABE

Yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos.-


                                                                      Juan Gelman


Imágenes: pinturas del artista Gustav Klimt (Austria, 1862-1918)
Vicente Huidobro
                                                      (Santiago de Chile, 1893-1948)
Epitafio:"Aquí yace el poeta Vicente Huidobro/ Abrid la tumba/ Al fondo de esta tumba se ve el mar"

                                       "El último verso nunca será cantado
                                       Levantando un niño al viento
                                       una mujer decía adiós desde la playa" 




PRELUDIO DE ESPERANZA   poesía de Vicente Huidobro

Cantas y cantas hablas y hablas
y ruedas por el tiempo
y lloras como liro desatado
y suspiras entre largos agonizantes
que no saben qué decir
A veces también ríes con tus huesos de gran noche
señalados en su sitio de esqueleto
Designados en su trozo de tierra saludando al cielo
pide conformidad para tus altos intereses
En el país de la esperanza
que despierta en tus costillas
Pide lección al árbol acusado por sus excesos
y sus alas habituadas a todo trance
Escucha la salida del río
escucha la sombra dentro de la flor.

Cantas y cantas hablas y hablas
Y sueñas que la especie olvidará tinieblas
Pronto pronto el olvido del llanto
Las lágrimas armadas de tan lejana luz
Como animales numerados que van saliendo del mar
Pronto el olvido de tanta sombra suspirada
Pronto el futuro de horizontes que conoce su pasión

Cantas y cantas
Y tienes una voz acumulada
Tienes una voz con ciertos lados dolorosos
Y ciertos rincones impacientes
Y gotas de astros perdidos por su tierno corazón
Tienes cascadas en tus regiones más pensadoras
Tienes objetos convertidos en vidrio al fondo de tus ojos
Tienes rutas nacidas para el oscuro sonar de la garganta
Puedes hacer un nudo de puertas con tus enigmas
Y así mismo desatar el tiempo entre sonidos y presagios
Puedes dar una parte a tu luz en el camino mismo

Hablas y hablas
Y ya sabemos que es como el ruido de la lluvia
que cae de cabeza sobre el campo
Pero tu ruido lleva sueños y puntas de hojas pensativas
Lleva un bronce que ha escarbado cenizas y montañas.

Cantas y cantas lloras y lloras
Y en tu llorar hay el combate de la muerte y de la marcha
Todas las últimas batallas con su color de límite
Y en tu silencio crecen árboles
tan decididos como las borrascas
Y la muerte obedece a su mundo tembloroso
ardiendo en sueños de clave visionaria.

Hablas y hablas miras y miras
Y sientes la corteza que te separa de las ansias ajenas
Sientes desde adentro de ti mismo
los impulsos del mundo los latidos de la tierra
Y los tormentos de todas las crisálidas
En su escafandra de enigmas
sientes las alas ciegas de tus signos jadeantes
Y esa agua olvidada de sus mares
que corre en tus arterias.

Cantas y cantas ríes y ríes
Y tienes una dulzura que te come los huesos
Y oyes crujir la tierra que no sabe su nombre
y le duelen los árboles
Le duele el mar con todas sus olas
Le duele el paso de los hombres
y los arroyos oscuros que se entrecruzan
En un pacto ungido por la nobleza de sus años.

Lloras y lloras miras y miras ríes y ríes
Y te detienes pensativo en medio de tantos ecos
En esta tierra de entusiasmos secretos
En estos vientos que traen apariencias de destinos
Y contemplas de un lado el empezar del mundo
Del otro la noche de cristales espantados
Y te vas y buscas ansioso
esa música rasgada por donde se evade la casa
Y desaparece moviendo el corazón entre fantasmas
Cuando el sol te reemplaza de repente
Qué quieres que te diga
A tiempo de mirar caen las plumas
Como vejez de palabra en traje de alma
Qué quieres que te diga
El mundo baja por tus angustias a tu encuentro.

Cantas y cantas y hablas y hablas
Y te olvidas de todo para que todo te olvide
Hablas y hablas cantas y cantas
Lloras y lloras miras y miras ríes y ríes
Y te vas en silueta de aire.-


CANTAR DE LOS CANTARES

Cantar
            Todos los días
                                         Cantar

Ella vendrá tan rápida
Que su nombre se quedará olvidada
sin poder encontrar

En el camino
                              Las nubes hidrófilas
Se rasgan en las cimas de las hojas
                              La lluvia
Detrás del agua
                              El sol
Al final de una canción
Alguien doblará los años
                              Y caerá en mis brazos.-


                                                              Vicente Huidobro




Imágenes: pinturas del artista ruso Alex Lashkevich  (Leningrado, 1964)


Arenas movedizas

                                                            Jacques Prévert

                                                         (Francia, 1900-1977)

                                                 "No te ofendas si te tuteo
                                                 yo tuteo a todos los que amo
                                                 aunque los haya visto sólo una vez.
                                                 Tuteo a todos los que se aman
                                                 aunque no los conozca"


ARENAS MOVEDIZAS    poesía de Jacques Prévert

Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Y tú
como un alga dulcemente acariciada por el viento
En las arenas del viento te agitas entre sueños
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
A lo lejos ya el mar se ha retirado
Pero en tus ojos entreabiertos
han quedado dos pequeñas olas
Demonios y maravillas
Vientos y mareas
Dos pequeñas olas para ahogarme.-


EL ESCOLAR PEREZOSO

Dice no con la cabeza
pero dice sí con el corazón
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor
está de pie
lo interrogan
le plantean todos los problemas
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo
los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigios
con tizas de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.-




EN LA TIENDA DE LA FLORISTA

Un hombre entra a la tienda de la florista
y elige flores
la florista envuelve las flores
el hombre se lleva la mano al bolsillo
para buscar el dinero
el dinero para pagar las flores
pero al mismo tiempo se lleva
súbitamente
la mano al corazón
y cae

Al mismo tiempo que cae
el dinero rueda por el suelo
y también las flores caen
al mismo tiempo que el hombre
al mismo tiempo que el dinero
y la florista se queda allí
ante el dinero que rueda
ante las flores que se marchitan
ante el hombre que se muere
sin duda todo es muy triste
es necesario que la florista
haga algo
pero no sabe qué hacer
no sabe
por dónde empezar

Hay tantas cosas por hacer
con ese hombre que se muere
esas flores que se marchitan
y ese dinero
ese dinero que rueda
que no deja de rodar.-


                                                      Jacques Prévert


Imágenes: pinturas del artista surrealista René Magritte  (Bélgica, 1898-1967)

Lo que esperamos

                                                            Oliverio Girondo

                                           (Buenos Aires, Argentina, 1891-1967)


                            "Siempre llega mi mano
                            más tarde que otra mano
                            que se mezcla a la mía
                            y forman una mano"



LO QUE ESPERAMOS  de Oliverio Girondo

Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la saña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad,
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca
y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,  que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.-


NO SOY QUIEN ESCUCHA

No soy quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.

No soy quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.

No soy quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.

No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.-



                                                          Oliverio Girondo



Imágenes: pinturas del artista argentino Carlos Alonso.
Jorge Luis Borges
                                           (Buenos Aires, 1899- Suiza, 1986)


                                 "Vuelve también la cotidiana historia:
                                 mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte.
                                 ¡Ah, si aquel oto despertar, la muerte,
                                 me deparara un tiempo sin memoria"



POEMA DE LOS DONES de Jorge Luis Borges

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.

De esta ciudad de libros hizo dueños
a unos ojos sin luz, que sólo pueden
leer en las bibliotecas de los sueños
los incensatos párrafos que ceden

las albas a su afán. En vano el día
les prodiga sus libros infinitos,
arduos como los arduos manuscritos
que perecieron en Alejandría.

De hambre y de sed (narra una historia griega)
muere un rey entre fuentes y jardines;
yo fatigo sin rumbo los confines
de esta alta y honda biblioteca ciega.

Enciclopedias, atlas, el Oriente
y el Occidente, siglos, dinastías,
símbolos, cosmos y cosmogonías
brindan los muros, pero inútilmente.

Lento en mi sombra, la penumbra hueca
exploro con el báculo indeciso,
yo, que me figuraba el Paraíso
bajo la especie de una biblioteca.

Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros y la sombra.

Al errar por las lentas galerías
suelo sentir con vago horror sagrado
que soy el otro, el muerto, que habrá dado
los mismos pasos en los mismos días.

¿Cuál de los dos escribe este poema
de un yo plural y de una sola sombra?
¿Qué importa la palabra que me nombra
si es indiviso y uno el anatema?

Groussac o Borges, miro este querido
mundo que se deforma y que se apaga
en una pálida ceniza vaga
que se parece al sueño y al olvido.-



LAS COSAS


El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leeran los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.-



                                                         Jorge Luis Borges