10 de diciembre de 2009

INVITACION A LAS 2001 NOCHES

"Si es posible el poema es posible la vida" MIGUEL O. MENASSA
LAS 2001 NOCHES
Ciclo Poético - Musical en LA FORJA Café Cultural
Bacacay 2414 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Coordinan los poetas y psicoanalistas:
LUCIA SERRANO y JORGE MONTIRONI
Te esperamos el domingo 13 de Diciembre a las 18 hs.
GRAN MICRÓFONO ABIERTO DE FIN DE AÑO
CON LA APERTURA DEL POETA MIGUEL O. MENASSA
INFORMES: Tel./fax: 4749-6127 y 4903-7853
luciaserrano@las2001noches.com jorge_montironi@hotmail.com

2 de diciembre de 2009

PRESENTACION DE LIBROS DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Viernes 4 de diciembre, 19 hs.



Presentación de libros



"La maestría y yo" y "Aforismos y decires"



de Miguel Oscar Menassa



Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz



Agüero 2502, Ciudad de Buenos Aires

29 de noviembre de 2009

LAS 2001 NOCHES

Noche 760

Voy detrás de un imposible, para la amarga conciencia de occidente. Pero otros tiempos pueden marcar un verdadero sentido a todo lo que hago. No soy ni haragán, ni trabajador, soy extraterrestre. Amo todo lo imposible, todo lo lejano. Otros hombres tocarán la cuerda que toco y, eso, será todo el delirio.
Vivo como puedo. Todas las mañanas me sorprende durar un día más. Todas las noches, cuando llego hasta el lecho, me pregunto ¿cuántas noches más lo conseguiré? Y así vivo, en permanente derrota, en permanente escalofrío. Lleno de terror escribo mis versos. Hago mis amores lleno de terror. Después, todavía, alguien dirá que fui un genio pero vivo aterrorizado.
La mayoría de las veces pierdo y cuando gano, mil bocas hambrientas están a la espera de ese sonido.

Miguel O. Menassa

27 de noviembre de 2009

RECITAL DE POESIA

Martes 1 de diciembre, 20:30 hs.



Recital de poesía

Menassa y Tom Lupo juntos



Auditorio de Radio La Tribu, Lambaré 873 C.A.B.A.



Entrada Libre y gratuita

25 de noviembre de 2009

23 de noviembre de 2009

MIGUEL MENASSA RECITANDO EN EL CICLO POETICO "LAS 2001 NOCHES"


LA MUERTE DEL HOMBRE

Es otra vez de noche
y en general
la casa duerme.

Una voz en la radio
dice últimas palabras.
Me entretengo con el humo
y me ocurren mil fantasías
y ninguna tiene que ver
con recostarme
tranquilamente en la cama
y dormir.

Entre tantos papeles
terminaré siendo un escritor
y fijo mi mirada en la lejanía
y dejo que la historia del hombre
irrumpa
con la violencia de su sino
mi noche.

Enciendo cigarrillos a mansalva
uno detrás de otro como si fueran
centelleantes granadas contra los opresores.

Desde hace millones de años
el hombre vive de rodillas.

Las granadas estallan en mi rostro.

Primitivas presencias
pueblan mi noche de salvajes ritos.

Ceremonias donde la muerte
siempre es una canción
sublime y misteriosa.
Bestias indomables
semejantes al hombre
por la torpeza
de sus movimientos
danzan a mi alrededor
iracundos
silvestres.

En un mal castellano
me dicen que su jefe
quiere charlar conmigo.

Sentado en mi cama escribiendo
pido que dejen de rugir tambores
que cese la danza
que me dejen escribir este poema.

El hombre tiene hambre y sed desde milenios.

Somos ese hombre hambriento y sediento poeta
cantad con nosotros:
Venimos de la Mesopotamia
y del Caribe
y buscando la perfección hemos llegado
hasta los mundos que se esconden
por encima del cielo
y no hemos encontrado nada.

Siempre hay un hombre que tiene hambre.
Siempre hay un hombre que se muere de sed.

Aquí mismo poeta
en tu casa
anidan el opresor y el oprimtdo.

Sentado sobre mi cama escribiendo
les digo a los salvajes
que ya es noche tarde
que por favor dejen de danzar
que necesito
hundirme entre las letras
mi hambre
mi única sed.

Dejaron de danzar
y el que se destacaba
por su tremenda humanidad
me fulminó con su mirada.

¿Quién es más cruel?
Poeta
¿Quién más salvaje?
El que muere peleando
por un trozo de pan
o el que no muere nunca.
Quién producirá el exterminio
poeta.
Mis armas o tus versos.

Y ahora poeta deja la pluma
echa a andar y piensa.

Sentado sobre mi cama
escribiendo
le digo al salvaje
que no quiero irme de mi pieza
y que siempre supe que pensar
no era necesario y que deseo
es la última vez que se lo digo
seguir escribiendo este poema.

Antes de continuar me detengo
en la inteligencia del salvaje:
habla bien y mientras habla
deja escapar entre las palabras
el aliento
para que todo suene vital
desgarrador.

Yo soy el hombre
grita la bestia encadenada
y tú poeta ¿eres el hombre?
Escribir para quién
dónde los amigos
y dónde los enemigos.

Dime poeta
¿tu canto
necesita del futuro
para ser?
Ese poema que escribes
contra todo
a quién le servirá.

A ver poeta un verso
que me diga ahora mismo
¿qué es el hombre?

Sentado sobre mi cama escribiendo
me doy cuenta
que la inteligencia del salvaje
terminará quemando
todos mis papeles escritos
en esa hoguera
que fueron construyendo
a mi alrededor
sus palabras.

Dejo de escribir
lo miro fijamente a los ojos
y murmuro sus propias palabras
en un solo verso un hombre
en un solo verso un hombre
y me decido a escribir ese verso.

Sostengo con mi mirada
la mirada del salvaje
y con rápidos movimientos
tomo la ametralladora
y disparo varias ráfagas
sobre el cuerpo del salvaje
que con los ojos desorbitados
por el asombro
cae
para morir y desaparecer.

Sentado sobre mi cama escribo ahora
con la seguridad
de quien ha llegado a la cima:

Un poeta asesinó su hombre
para escribir este poema
y eso
es un hombre.

Miguel O. Menassa