14 de septiembre de 2010

VIDA SUBTERRANEA

Te llamo desde el espíritu
dócil,
de esta naturaleza,
planisferio vital,
árboles desnudos,
acacias, robles,
abedules,
y altos álamos.
Blanco atril de miel
frente a mis ojos,
leve caricia
de una piel dorada,
arquitectura oculta
de las cosas y los seres,
amable vida subterránea.

Lucía Serrano

13 de septiembre de 2010

Llegar, querida, llegar

Estoy llegando, como siempre, gota a gota,
a fin de mes, amor, enajenado, sordo, quieto.
Con tres peniques me siento Dylan Thomas
y diecisiete florines hacen que sea Freud.

A fin de mes, mi amor, para llegar, pruebo volando.
Me juego dos quinielas, recuerdo dos poetas, amor,
y beso la cúspide de mi esperanza de volar cuando,
en silencio, entre versos, le pido a Dios: Piedad.

Alas, Dios, para llegar hasta mi amada a fin de mes.
Pequeñas alas muertas, cielos de luz para mi mente.
Alma, un poco de alma, Dios, para llegar a fin de mes.

Después pasan las horas y arañando un sentido,
llego hasta tus senos, amor, a fin de mes. Loco,
embrujado, alegre, enamorado por llegar.

Miguel Oscar Menassa

11 de septiembre de 2010

ABISMO

Cuando en la esquina de cristal del viento
nada se mueve;
y bajo los estanques fraternizan
anzuelo y peces.

Cuando el tigre vestido de relámpagos
sigue a la oveja;
las zarpas bruñe y repentinamente
inmóvil queda.

Cuando los niños lanzan a los árboles
ràpidas hondas,
y tiembla y sufre pero no desciende
la fruta roja.

Cuando sobre la púrpura del naipe
timbra el escándolo,
y ante un azar se atemoriza y pierde
el as de bastos,

entonces, dislocada mi conciencia
su rostro esconde,
por huir del abismo que le grita
fallidas voces;

porque el as fue humillado y porque el viento
debió moverse;
morir oveja y pez y destronarse
la fruta inerme.

Pero no. Todo guarda en aire y tierra
sordo equilibrio
y detrás de sus líneas paralelas
está el abismo.

Autor:Germán Pardo García
Libro:"Las Voces Naturales" -1945

6 de septiembre de 2010

FINGO ESTE ESCALOFRIO

Amor mira,
contigo, todos los
puntos son inútiles.
Fingo este escalofrío
cuando te vuelvo a ver
y se muy bien
que no acostumbro
amores desconocidos.
Hago de mi vida
una instancia mínima,
e intento esperarte
para subir
la imaginación
a esta tarima
y desde aquí
gritarte que te amo,
hacer de este amor
un circo permanente,
un escenario imaginario.

Lucía Serrano

5 de septiembre de 2010

JUVENTUD

Así acaricio una mejilla dispuesta.
¿Me amas? Me amas como los dulces animalitos
a su tristeza mansa inexplicable.
Ámame como el vestido de seda
a su quietud oscura de noche.
Cuerpo vacío, aire parado, vidrio que por fuera
llora lágrimas de frío sin deseo.

Dulce quietud, cuarto que en pie, templado,
no ignora la luna exterior, pero siente sus pechos
oscuros no besados sin saliva ni leche.

Cuerpo que solo por la mañana, dolido,
sin fiebre, tiene ojos de nieve tocada
y una rosa en los labios como limón teñido,
cuando sus manos quisieran ser flores casi entreabiertas.

Pero no. ¡Juventud, ilusión, dicha, calor o luz,
piso de mármol donde la carne está tirada,
cuerpo, cuarto de ópalo que siente casi un párpado,
unos labios pegados mientras los muslos cantan!

VICENTE ALEIXANDRE
España-1898
De "La destrucción o el amor"

2 de septiembre de 2010

BRUMA NOCTURNA

Te acercabas despacio
al mundo de los vivos,
y temías que algún
ser deformado,
te tragase
Caías a la tierra,
perdido,
y la bruma nocturna,
cubría el escenario,
con una mortaja azul,
confeccionada para ti,
por ti mismo.

Lucía Serrano