29 de diciembre de 2015

INVITACIÓN AL FESTEJO DE LOS VEINTE AÑOS DE "BLUES PARA LA CORONA"

"Sensatez XIX", de Paul Verlaine (Francia, 1844-1896)

La voz del Orgullo: grito potente, como de trompa,
Sí, estrellas de sangre en corazas de oro;
En el llamear de un incendio tropezamos...
Pero la voz se esparce como la de una trompa.

La voz del Odio: campana en el mar, falsa y acallada
Por nevada lenta. ¡Frío hondo! Y la vida, pesada,
Insulsa, coge miedo y por los muelles corre como loca
Y lejos de la campana cada vez más ronca.

La voz de la carne: gran alboroto pero muy cansado;
Gente ya bebida; el lugar quisiera mostrarse alegre;
Miradas, llamadas, y ese aire atrozmente perfumado
En que se extingue un gran alboroto muy cansado.

La voz Ajena: lejanías en la niebla; bodas
En vueltas y revueltas; mil enredos; negocios y
Ese gran circo de las civilizaciones
Al son del trote lento de violines de casorios.

Rabias y negros suspiros, pesares y tentaciones
Que tuvimos que ir soportando siempre
Mientras enmudecían los silencios honestos;
Rabias y negros suspiros, pesares y tentaciones,

¡Esas voces! Os podéis morir, ya estáis medio muertas,
Sentencias, palabras vanas, metáforas mal logradas,
Toda esa retórica que huye de los pecados,
¡Ay, voces! Os podéis morir, ya estáis medio muertas.

Ya no somos aquellos a quienes fuisteis buscando,
Morid en cuanto a nosotros, morid ante modestos anhelos
Secretos que la fuerte Palabra alimentó con dulzura.
¡Nuestro corazón no es de esos que vais buscando!

Morid en la voz que la Plegaria al cielo eleva,
Y cuya puerta tan sólo ella abre y cierra;
Ella será quien la precinte el día final,
¡Morid en la voz que la Plegaria ofrece,
Morid en la voz terrible del Amor!

22 de diciembre de 2015

EL SUEÑO - JORGE L. BORGES

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que solo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

12 de diciembre de 2015

GONZALO ROJAS

CARTA DEL SUICIDA

JURO que esta mujer me ha partido los sesos,
porque ella sale y entra como una bala loca,
y abre mis parietales, y nunca cicatriza,
así sople el verano o el invierno,
así viva feliz sentado sobre el triunfo
y el estómago lleno, como un cóndor saciado,
así padezca el látigo del hambre, así me acueste
o me levante, y me hunda de cabeza en el día
como una piedra bajo la corriente cambiante,
así toque mi cítara para engañarme, así
se abra una puerta y entren diez mujeres desnudas,
marcadas sus espaldas con mi letra, y se arrojen
unas sobre otras hasta consumirse,
juro que ella perdura, porque ella sale y entra
como una bala loca,
me sigue adonde voy y me sirve de hada,
me besa con lujuria
tratando de escaparse de la muerte.
y, cuando caigo al sueño, se hospeda en mi columna
vertebral, y me grita pidiéndome socorro,
me arrebata a los cielos, como un cóndor sin madre
empollado en la muerte.

17 de noviembre de 2015

EL ÁNGEL DE LA SANGRE

Por caminos del alba motinera
-allá es verano, dura piedra ardida-
maduran en sus manos las granadas
que van a reventar al mediodía.
Qué extraño que la sangre no esté quieta
y el mismo Arco de la Sangre en sangre
se vaya y se desangre sobre un campo
propicio a la azucena de la sangre.
Qué extraño que la sangre no destiña
ni se solidifique ni se estanque,
oh, viva flor al filo de la tarde
que en alba acabará, recién nacida,
que todo lo que toque vuelva sangre.
¡Toro vital! ¡Paloma conmovida!
Corre la sangre al Arco de la Sangre.

RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN

“LA MUERTE EN MADRID” 1939

4 de noviembre de 2015

ANDRÉ BRETON – UNIÓN LIBRE

Mi mujer con cabellera de llamaradas de leño
con pensamientos de centellas de calor
con talle de reloj de arena
mi mujer con talle de nutria entre los dientes de un tigre
mi mujer con boca de escarapela y de ramillete de estrellas
                                                                     [de última magnitud
con dientes de huella de ratón blanco sobre la tierra blanca con lengua de ámbar y vidrio frotados
mi mujer con lengua de hostia apuñalada
con lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
con lengua de piedra increíble
mi mujer con pestañas de palotes escritos por un niño
con cejas de borde de nido de golondrina
mi mujer con sienes de pizarra de techo de invernadero
y de cristales empañados
mi mujer con hombros de champaña
y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo
mi mujer con muñecas de cerillas
mi mujer con dedos de azar y de as de corazón
con dedos de heno segado
mi mujer con axilas de marta y de bellotas
de noche de San Juan
de ligustro y de nido de escalarias
con brazos de espuma de mar y de esclusa
y de combinación de trigo y molino
mi mujer con piernas de cohete
con movimientos de relojería y desesperación
mi mujer con pantorrillas de médula de saúco
mi mujer con pies de iniciales
con pies de manojos de llaves con pies de pájaros en el
                                                                    [momento de beber
mi mujer con cuello de cebada sin pulir
mi mujer con garganta de Valle de Oro
de cita en el lecho mismo del torrente
con senos nocturnos
mi mujer con senos de montículo marino
mi mujer con senos de crisol de rubíes
con senos de espectro de la rosa bajo el rocío
mi mujer con vientre de apertura de abanico de los días
con vientre de garra gigante
mi mujer con espalda de pájaro que huye en vuelo vertical con espalda de azogue
con espalda de luz
con nuca de canto rodado y de tiza mojada
y de caída de un vaso en el que acaban de beber
mi mujer con caderas de barquilla
con caderas de lustro y de plumas de flecha
y de canutos de pluma de pavo real blanco
de balanza insensible
mi mujer con nalgas de greda y amianto,
mi mujer con nalgas de lomo de cisne
mi mujer con nalgas de primavera
con sexo de gladiolo
mi mujer con sexo de yacimiento aurífero y de ornitorrinco mi mujer con sexo de alga y de viejos bombones
mi mujer con sexo de espejo
mi mujer con ojos Ilenos de lágrimas
con ojos de panoplia violeta de aguja imantada
mi mujer con ojos de pradera
mi mujer con ojos de agua para beber en prisión
mi mujer con ojos de bosque eternamente bajo el hacha
con ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego.

 


22 de octubre de 2015

EXILIO - ALEJANDRA PIZARNIK


                                                            A Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.