17 de noviembre de 2015

EL ÁNGEL DE LA SANGRE

Por caminos del alba motinera
-allá es verano, dura piedra ardida-
maduran en sus manos las granadas
que van a reventar al mediodía.
Qué extraño que la sangre no esté quieta
y el mismo Arco de la Sangre en sangre
se vaya y se desangre sobre un campo
propicio a la azucena de la sangre.
Qué extraño que la sangre no destiña
ni se solidifique ni se estanque,
oh, viva flor al filo de la tarde
que en alba acabará, recién nacida,
que todo lo que toque vuelva sangre.
¡Toro vital! ¡Paloma conmovida!
Corre la sangre al Arco de la Sangre.

RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN

“LA MUERTE EN MADRID” 1939

4 de noviembre de 2015

ANDRÉ BRETON – UNIÓN LIBRE

Mi mujer con cabellera de llamaradas de leño
con pensamientos de centellas de calor
con talle de reloj de arena
mi mujer con talle de nutria entre los dientes de un tigre
mi mujer con boca de escarapela y de ramillete de estrellas
                                                                     [de última magnitud
con dientes de huella de ratón blanco sobre la tierra blanca con lengua de ámbar y vidrio frotados
mi mujer con lengua de hostia apuñalada
con lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
con lengua de piedra increíble
mi mujer con pestañas de palotes escritos por un niño
con cejas de borde de nido de golondrina
mi mujer con sienes de pizarra de techo de invernadero
y de cristales empañados
mi mujer con hombros de champaña
y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo
mi mujer con muñecas de cerillas
mi mujer con dedos de azar y de as de corazón
con dedos de heno segado
mi mujer con axilas de marta y de bellotas
de noche de San Juan
de ligustro y de nido de escalarias
con brazos de espuma de mar y de esclusa
y de combinación de trigo y molino
mi mujer con piernas de cohete
con movimientos de relojería y desesperación
mi mujer con pantorrillas de médula de saúco
mi mujer con pies de iniciales
con pies de manojos de llaves con pies de pájaros en el
                                                                    [momento de beber
mi mujer con cuello de cebada sin pulir
mi mujer con garganta de Valle de Oro
de cita en el lecho mismo del torrente
con senos nocturnos
mi mujer con senos de montículo marino
mi mujer con senos de crisol de rubíes
con senos de espectro de la rosa bajo el rocío
mi mujer con vientre de apertura de abanico de los días
con vientre de garra gigante
mi mujer con espalda de pájaro que huye en vuelo vertical con espalda de azogue
con espalda de luz
con nuca de canto rodado y de tiza mojada
y de caída de un vaso en el que acaban de beber
mi mujer con caderas de barquilla
con caderas de lustro y de plumas de flecha
y de canutos de pluma de pavo real blanco
de balanza insensible
mi mujer con nalgas de greda y amianto,
mi mujer con nalgas de lomo de cisne
mi mujer con nalgas de primavera
con sexo de gladiolo
mi mujer con sexo de yacimiento aurífero y de ornitorrinco mi mujer con sexo de alga y de viejos bombones
mi mujer con sexo de espejo
mi mujer con ojos Ilenos de lágrimas
con ojos de panoplia violeta de aguja imantada
mi mujer con ojos de pradera
mi mujer con ojos de agua para beber en prisión
mi mujer con ojos de bosque eternamente bajo el hacha
con ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego.

 


22 de octubre de 2015

EXILIO - ALEJANDRA PIZARNIK


                                                            A Raúl Gustavo Aguirre

Esta manía de saberme ángel,
sin edad,
sin muerte en qué vivirme,
sin piedad por mi nombre
ni por mis huesos que lloran vagando.
¿Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas,
aunque fuere con sonrisas?
Siniestro delirio amar a una sombra.
La sombra no muere.
Y mi amor
sólo abraza a lo que fluye
como lava del infierno:
una logia callada,
fantasmas en dulce erección,
sacerdotes de espuma,
y sobre todo ángeles,
ángeles bellos como cuchillos
que se elevan en la noche
y devastan la esperanza.

Sylvia Plath - La rival


Sylvia Plath - La rival


Si la luna sonriese se parecería a vos.
Das la misma impresión
de algo bellísimo y aniquilador.
Ustedes dos  son grandes deudores de luz.
Su boca en O se lamenta por el mundo, la tuya no se inmuta.

Y tu don principal es volverlo todo en piedra.
Me despierto en un mausoleo; estás acá,
golpeteando los dedos en la mesa, buscando cigarrillos,
malicioso como una mujer, aunque no tan nervioso
muriéndote por decir algo irrefutable.

También la luna abusa de sus súbditos,
aunque durante el día ella es ridícula.
Tus insatisfacciones, por otro lado,
llegan con encantadora regularidad, a través de la ranura del buzón,
blancas y en blanco , expansivas como monóxido de carbono.

No hay día en que me libre de tus noticias; vos
que caminás por África, tal vez, aunque pensando en mí.

11 de octubre de 2015

LOUIS ARAGON - LICANTROPÍA CONTEMPORÁNEA

El grado más alto de la tristeza tanto puede ser
un general ciego mendigando a través de las islas
como hacia las 3 de la mañana la avenida
de la Ópera
No hay límites para la melancolía humana
Se cuenta siempre con una piedra para colocar sobre la pirámide
de las lágrimas
Están seguros de padecer tanto como una mujer estrangulada
en el momento en que ella sabe que todo ha terminado y desea acabar
Están seguros de que no valdría más ser
ser estrangulado si uno piensa en los cuchillos de las horas que se acercan
Desde hace tiempo vivo mi último minuto
La arena que mastico es la de una agonía invisible y perpetua
Las llamas que hago recortar de tiempo en tiempo por el peluquero
son las únicas en delatar el negro infierno interior que me habita
Como cuerpos privados de sepultura
los hombres se pasean por el jardín de mi mirada
Soñadores inexplicables
o soy el único a quien golpea una mano desecada
en este desierto poblado entre estas flores áridas

Amo y soy amado Nada nos separa
Por qué entonces estar triste en el corazón espléndido del amor
El mundo sacude su estúpida cabeza Sabelotodo
Amo aunque la vida sea mortalmente intolerable
Amo aunque luego me vea obligado a aullar
se extiende por el horizonte donde graznan inútilmente los cuervos
Sin embargo en cada árbol hay un ahorcado que se balancea
en cada hoja una mancha de sangre

Qué puede haber peor que el cielo al amanecer o el betún de la tarde
Qué es eso que me impide morder a los paseantes en los bulevares
La amargura que siento crecer en mí puede ser el primer
torrente de un diluvio
a cuyo lado el otro parece un vulgar desborde de cloacas
Recuerdo que en mil quinientos cuarenta y uno
cerca de Pavía
cuando me apresaron en la campiña por donde deambulaba
víctima de los primeros efectos del mal
los campesinos no quisieron creerme cuando les dije la verdad
Rehusaron tomarme por lobo furioso
a causa de mi piel humana y Santos Tomases
eternos de la ciencia experimental
cuando les confesé que mi piel lupina estaba oculta
entre pellejo y carne
con sus puñales me hicieron tajos en los miembros y el cuerpo
para verificar mis melancólicas afirmaciones
no me tocaron la cara
espantados por la atroz poesía de mis rasgos

Qué es eso que me impulsa a aullar en las tumbas
qué es eso que me obliga a escarbar irresistiblemente en el polvo
donde duermen los enamorados en descomposición
Qué vas tú a exhumar como si la luz viviente
no tuviera bastante con las heridas de los vivos
Dame el lenguaje tenebroso de los ajusticiados en la silla eléctrica
el vocabulario último de los guillotinados
La existencia es un ojo reventado Que se me entienda
bien un ojo que hacen reventar a cada instante
O lo haré examinar con engaños por un médico alienista
o bien lo mataré fríamente
amor mío
durante su sueño mientras yace pálido y desnudo
mientras los lobos surgen en torno de los cementerios donde duermen
los bellos días que pasamos juntos amor mío.

6 de octubre de 2015

CHARLES BUKOWSKI

Nosotros los dinosaurios

Nacimos así
en medio de esto
mientras rostros de tiza sonríen
mientras doña muerte ríe
mientras los ascensores se rompen
mientras panoramas políticos se disuelven
mientras el chico del supermercado
termina la Universidad
mientras peces envueltos en petróleo
escupen su aceitosa plegaria
mientras el sol está enmascarado.
Nacimos así
en medio de esto
en medio de guerras prudentemente enloquecidas
en medio del paisaje de fabricas con ventanas
rotas y vacías
en medio de bares en donde la gente ya no habla
en medio de peleas que pasan de los puños a
las armas y a las navajas.
Nacimos en esto
entre hospitales tan caros que es más barato morirse
entre abogados que te cobran tanto, que es más
barato declararse culpable.
En un país donde las cárceles están llenas
y los manicomios cerrados.
En un lugar donde las masas elevan a los ineptos
a la categoría de héroes.
Nacimos en esto
caminamos y vivimos
através de esto
muriendo por esto
mutando por esto
silenciados a causa de esto
castrados,
abusados,
desheredados
por esto,
engañados por esto,
usados por esto,
jodidos por esto,
enloquecidos y enfermos por esto,
convertidos en seres violentos
convertidos en seres inhumanos
por esto.
Los corazones están ennegrecidos
los dedos buscan las gargantas
al revolver
la navaja
a la bomba
los dedos se dirigen hacia un Dios insensible
que no responde.
Los dedos van a la botella
a las pastillas
a la pólvora.
Hemos nacido en medio de esta lastimosa devastación
hemos nacido en medio de un gobierno endeudado
hace 60 años
que pronto no podrá pagar siquiera los intereses
y los bancos arderán
y el dinero no servirá para nada.
Habrá asesinos libres e impunes por las calles
habrá pistolas y mafias oficiales.
La tierra se volverá inútil
los alimentos serán una recompensa que se esfuma.
El poder nuclear estará en manos de la mayoría
explosiones sacudirán la tierra.
Hombres robot afectados por radiaciones
acecharán a otros hombres.
Los ricos y los elegidos observarán
desde plataformas espaciales.
El infierno de Dante parecerá
un juego de niños.
El sol ya no se verá y será siempre noche
los árboles morirán
toda la vegetación morirá
hombres afectados por radiaciones comerán
la carne de otros hombres afectados por radiaciones.
El mar estará contaminado
los lagos y los ríos desaparecerán
la lluvia será el nuevo oro.
Un viento oscuro esparcirá el hedor de
cuerpos putrefactos de hombres y animales
los escasos sobrevivientes serán, asediados
por nuevas y horribles enfermedades.
Y las plataformas espaciales se irán
destruyendo por el desgaste y la
escasez de provisiones
y el simple efecto de la decadencia general.
Y entonces surgirá de eso
el silencio más hermoso
jamás oído
y el sol todavía ahí, oculto
estará esperando el próximo capítulo.

30 de septiembre de 2015

(el cuadro se llama "Me gustaría" de Geles Calderón)

(del libro de LUCIA SERRANO “LA INEPTITUD DE LOS VAMPIROS”) 

A Miguel Oscar Menassa

Por su grandeza, maestría capaz de capturar el estallido, 
entregándolo.
Vuelvo a festejar escribiendo, las marcas que grabaron
nuestros pasos.

INTRODUCCIÓN

Todo fue inevitable para quien amó con tanta pasión la deriva y
se perfeccionó en Altamar, para no oponerse al oleaje
embravecido, ni desear contrariar los vientos, ni llorar por la
soledad del océano, ni tener presente el tiempo que detiene los
grandes sueños por amor al destiempo.
¿Quién arma las mareas que desafían los navegantes más
expertos? El mar ama desaforadamente su propia furia y brutal
en su desvarío, sólo pretende el movimiento que le propone el
viento.
Ruta que se va haciendo sola con sus propias huellas.
Tormentos de vivirlo todo, sin que esté permitido en esta tierra.
Cada maniobra en Altamar tiene su sentido.
El poeta habita los imposibles y nostálgico vaga entre las
sombras, sediento por encontrar lo que ya no recuerda que
buscaba.
Olvidos que todo lo hacen general e incierto.
Los grandes navegantes temen al mar. La vida de un hombre
desesperado por la violencia a la que fue sometido, no tiene
medida por despertar las furias que enturbiaron una vez más su
cometido.
Un ser dotado para cualquier destreza, que sin embargo le tocó
estar quieto. Contrarió la natural violencia que tiene la naturaleza
y amó ese ritmo.
Es el lenguaje el que manda, él es Dios mismo.